Para aquellos que piensan que no son buenos haciendo manualidades

He tenido muchas conversaciones en las que he escuchado a muchísimas personas afirmar de si mismas que no son buenas para hacer manualidades, confieso que  yo era una de ellas. Existe un viejo refrán que dice: quien no arriesga un huevo no saca un pollo.

Hacer manualidades crochet

Tan sabio este refrán porque es tan cierto como el aire que respiro para poder vivir,  a veces tenemos pensamientos de “no puedo” sin intentarlo, lo que significa que si no lo hemos intentado, no estaremos seguros que es una realidad,  lo curioso que sucede en la mayoría de los casos por no decir todos es que la respuesta es un  “si “, un “si puedo”,   toda esta idea de pensamientos tiene una base y significado del cual no hablare porque el objetivo de esta publicación es otro, sin embargo, esto pasa porque primero, nuestros padres o cuidadores no nos lo enseñaron y segundo, si lo hicieron nosotros con el pasar de los años no lo recordamos porque lo hemos olvidado.

No recordamos que todos poseemos la capacidad de aprender, capacidad que no se le es negada a nadie y cuando digo nadie es nadie, tampoco recordamos que tenemos habilidades. Antes de seguir me gustaría hablar  de esta palabra, la palabra habilidades,  a pesar de que esta puede referirse a varios conceptos, me gusta la definición de la RAE como la capacidad y disposición para algo, también como la gracia y destreza en ejecutar algo que sirve de adorno a la persona como bailar, montar a caballo, etc.

Hacer manualidades pintando

Entonces, de acuerdo a la definición de la RAE podría decir que tenemos enésimas habilidades, algunas de ellas son: leer, amar, aprender, escribir, colorear, borrar, correr, saltar, caminar, etc ¡ya se! Estas pensando o diciendo: pero eso todo el mundo lo hace, pues déjame decirte mí querido amigo, todo lo que dije anteriormente se aprende y no todas las personas pueden hacerlo por etiologías diferentes, puede ser por limitaciones físicas, mentales u emocionales. Ahora, si este es tu caso te doy una buena noticia: también tienes habilidades y estoy segura que son muchas, muchas, muchísimas.

Te invito a hacer el ejercicio de pararte frente a un espejo y mirarte durante 3 a 5 minutos, obsérvate como realmente eres, un ser de luz extremadamente valioso, con solo el hecho de nacer con una maquina llamada cuerpo que no se rindió al salir a la superficie, respirar por si sola y que a lo largo de la vida realiza  decenas de procesos  para mantenerte en pie.

Lo que quiero lograr con estas palabras es que te convenzas de que puedes hacer cualquier manualidad que te propongas, a veces solo es cuestión de decisión, ganas, motivación, voluntad y esfuerzo. ¡Anímate!

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